Dos hombres se van de juerga con el cadáver de su amigo en el coche

Dos estadounidenses fueron acusados de robo de identidad y “abuso de cadáver” por salir de juerga llevando en su coche el cuerpo de un amigo al que encontraron muerto, y por usar su tarjeta para pagar los gastos, informó el viernes la fiscalía de Denver (Colorado, oeste).

Mark Robinson, de 25 años, y Robert Young, de 43, encontraron el cuerpo “inerte” de su amigo Jeffrey Jarrett (43) en su casa, pero en lugar de avisar a las autoridades, decidieron cargar el cadáver en el vehículo del primero, según una declaración policial.

Robinson y Young fueron entonces a cenar y a tomar una copa, dejando el cuerpo de Jarrett en el asiento trasero y usando su tarjeta de crédito para pagar la factura -obviamente sin su consentimiento-, según el texto.

Young podría haberle dicho luego a la policía que “era obvio que Jarrett estaba muerto cuando los tres fueron a Teddy’s” (el restaurante), señala la declaración.

Luego los dos fueron a un bar, aún con su amigo muerto en el vehículo, y tras un rato, “condujeron a la casa de Jarrett, donde Robinson y Young llevaron el cuerpo y lo colocaron en una cama”.

Los hombres, que no están acusados por la muerte de Jeffrey -cuya causa aún aguarda el examen de toxicología- volvieron a salir con la tarjeta del amigo, compraron más comida, llenaron el tanque de gasolina, sacaron 400 dólares (unos 290 euros) de un cajero automático y se quedaron en un bar de striptease hasta su cierre.

Cuando volvieron a la casa de madrugada avisaron a la policía. Los acusados, ahora en libertad bajo fianza y a la espera de un juicio, “fueron arrestados el 28 de agosto por la mañana e inculpados el 6 de septiembre”, dijo una portavoz de la fiscalía a la AFP.

Un joven murió tras haberse masturbado 42 veces seguidas

Una tragedia conmocionó a los residentes de Rubiataba en el interior de Goiás en Brasil donde un adolescente de 16 años murió tras masturbarse 42 veces seguidas sin parar.

Según los informes de las autoridades el muchacho había comenzado alrededor de la medianoche y se pasó toda la noche y madrugada haciendo secuencias de masturbación sin descansar, terminaba uno y empezaba otro.

La madre del adolescente había sospechado su compulsión para llevar a cabo el acto: “Era cada hora igual el resultado siempre lo hacía, ya había establecido llevarlo al médico, porque eso no era normal”, dijo la madre del joven.

En la escuela donde el adolescente asistía, los compañeros le hicieron un homenaje. Una de sus compañeras en una conversación dijo que el joven era tan compulsivo que siempre les pedía que en la madrugada se conectaran a la cámara de la computadora para que lo observaran.

En la computadora personal del joven fue encontrado cerca de 1 millón de videos eróticos y 600 mil fotografías de mujeres desnudas y con poca ropa. El joven al parecer tenía quemaduras de tercer grado en sus manos luego de la maratónica acción.

Sus amigos del barrio detallaron que le gustaba todo tipo de mujeres, las veía y se enfermaba. ”Gordas, flacas, altas, bajitas, estudiadas, desempleadas, de color o blancas, todas eran de su agrado lo que hacía que le dieran ganas de masturbarse. Apenas veía una mujer se ponía como loco, eran su debilidad, a todas les quería hacer el amor y pasar largas horas en la intimidad”, agregó.