Roma Indomita: Parte I

A lo largo de la historia ha habido gente para todo. En su apartado del Semanario, esta vez La Patata Caliente va a intentar tratar las peliagudas costumbres de los romanos y los obtusos gustos sexuales de algunos de sus emperadores, algunos de los cuales sembraban el terror a la hora de recoger un sextercio del suelo (por el puntazao que te podías llevar, por ejemplo…).

Sin mas dilación comencemos el semanario titulado ROMA INDÓMITA:

¡ Fuego fuego !

Marco Licinio Craso, era un … llamemosle individuo que vivió en la época del emperador Sila. Pues bien, este tipejo formaba parte del equipo de bomberos de Roma (si si… de los que apagan fuegos), cuando se presentaba en el lugar del incendio, exigía el pago de una cantidad muy elevada al propietario, si este pagaba, los hombres de Craso le apagaban el fuego, si no… este se sentaba tranquilamente a esperar que el edificio ardiera.

Dieta macabra

Cuando una persona no ha comido durante varios días y esta a punto de desfallecer, se dice que tiene un hambre calagurritana. Tan espeluznate expresión se remonte al sitio de Calagurris, la actual Calahorra, por las tropas romanas. Parece ser que la gusa llego a tal extremo que los sitiados se alimentaron de los cadáveres de sus conciudadanos.

Burradas latinas

-Nerón hacia ejecutar a los espectadores que no aplaudían con entusiasmo sus representaciones.
-El emperador Vitelio, mas conocido como el glotón, tomaba 1200 ostras para almorzar cada día.
-Caligula nombro cónsul de Roma a Incitatus, su caballo favorito.
-Aureliano, un emperador algo “graciosillo”. hizo que el actor Farón se comiera, entre otras cosas, un cochinillo y un jabalí para entretenerse.

Tepetus el culus (o ven pacá que te boa dar placer)

El joven Julio Cesar era alto, muy guapo, con una belleza casi femenina y unos preciosos ojos negros (los tres). El rey de Bitinia, prendado de el, lo convirtió en su amante y lo vestía y maquillaba como a una muchacha.

Heliogabalo (Vario Avito Basiano) era un emperador un poquito raro tambien. Según la Historia Augusta, Aurelio Zotico (hijo de un cocinero) gozo de tanto poder que era respetado como si fuera su marido.

Se afirmaba que Heliogabalo consumo el acto sexual con el joven del que se enamoro por lo bien dotado que estaba, mientras le ordenaba… ?Trabaja cocinero!.

Una noche que, por celos de otro amante (joder con el heliogabalo), Aurelio fue drogado y … digamos que no armo la guardia, cayo en desgracia con el emperador y fue exiliado.

Se afirmaba que a Heliogabalo le gustaba que le pegaran antes de practicar la sodomía, que se ofrecía en los burdeles, que seleccionaba a sus favoritos en función del tamaño de sus atributos y los recompensaba con cargos pubicos… perdón publicos.

De su madre se rumoreaba que vivía como una meretriz (puta a lo fino) y que el nombre de Vario le venia por haber sido concebido con el semen de varios hombres.

Uno de los chismes palaciegos afirmaba que gustaba de pasear desnudo en un carro tirado por dos mujeres bellisimas desnudas. Según Dion Casio, pregunto a sus medicos si podían introducir una vagina de mujer en su cuerpo por medio de una incisión y les prometió una recompensa si lo lograban.

Por ultimo, la Historia Augusta recoje como le gustaba besar las partes pudendas del bello Hierocles para celebrar las festividades de flora, diosa de las flores a punto de abrirse, y que afeitaba el pubis y el escroto de sus efebos con la misma navaja que se afeitaba…

Conclusión, la tal Historia Augusta era como el como las revistas del corazón pero mas a lo bestia… Hasta la próxima…

La redacción

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s